El mito del jefe exitoso: el éxito te trajo hasta aquí… pero la Agilidad te lleva más lejos
- Nicolás
- 20 nov
- 4 Min. de lectura

Hace unos días estaba conversando con un par de colegas después de una sesión de trabajo. Entre café y anécdotas divertidas sobre empresas mexicanas con las que hemos trabajado, salió un tema que nos dejó a todos en silencio un momento:
la enorme dificultad de convencer a un líder tradicional —alguien con trayectoria, autoridad y muchos años en puestos clave— de adoptar prácticas ágiles.
Uno de ellos dijo algo que se me quedó tatuado en la mente:
“No ven la necesidad… porque su estilo ya les funcionó.”
Tenía razón... Aunque no del todo, me parece.
Esa conversación se quedó conmigo todo el día. Me hizo pensar en directores, dueños de empresas y gerentes generales en México que he acompañado o con quien he trabajado: personas inteligentes, trabajadoras, exitosas… pero atrapadas en un modelo de liderazgo que ya no responde al ritmo actual. Por eso decidí escribir este artículo.
Porque el liderazgo tradicional en México está viviendo un punto de quiebre, y la Agilidad es exactamente la evolución que muchos líderes necesitan, aunque aún no lo sepan.
Ser un jefe exitoso no significa necesariamente ser un buen líder
Digámoslo con claridad:
Nadie llega a dirigir empresas mexicanas, liderar equipos grandes o sostener una trayectoria de décadas sin mérito real. Ese éxito es legítimo. Pero también debemos aceptar algo importante:
El liderazgo que te funcionó en el pasado no es el que tu equipo necesita hoy.
Antes, dirigir significaba:
centralizar decisiones,
controlar el proceso,
revisar cada detalle,
y apoyarse principalmente en la experiencia acumulada.
Y funcionó… porque el ritmo era otro.
Hoy la realidad laboral en México exige algo distinto:
flexibilidad,
innovación,
colaboración,
velocidad de respuesta,
autonomía responsable.
El liderazgo moderno y la Agilidad no niegan lo que sabes hoy; lo actualizan para un contexto más rápido, más complejo y, digámoslo también... más humano.
¿Por qué cuesta tanto convencer a un líder tradicional en México de adoptar Agilidad?
En una frase: porque no sienten dolor. Y cuando no hay dolor, no hay urgencia.
Muchos líderes consolidados —directores, dueños, gerentes generales— piensan algo muy lógico:
“¿Para qué cambiar si así he tenido éxito?”
El problema es que ese éxito puede estar escondiendo costos silenciosos:
Equipos agotados
Mandos medios que no se atreven a decidir
Poca innovación
Procesos lentos que dependen de una sola persona
Falta de autonomía
Alta rotación de talento joven
Dependencia excesiva de la figura del jefe
Reuniones interminables para decisiones simples
Y el más peligroso:
La falsa seguridad de pensar que lo que funcionó siempre funcionará.
Pero el mercado mexicano está cambiando más rápido que nunca.
5 tips para convencer a un líder tradicional de adoptar Agilidad
1. Conéctalo con lo que más valora: continuidad, legado y relevancia
La mayoría de los líderes tradicionales no buscan “ir a la moda”. Buscan trascender. Díselo así:
“La Agilidad no borra tu historia; la hace escalable para los próximos 10 años.”
El liderazgo tradicional fue el cimiento. El liderazgo ágil es la evolución natural.
2. Muestra el costo oculto del estilo tradicional en las empresas mexicanas
Los líderes respetan los datos más que las teorías.
Muéstrales realidades:
Retrabajo
Equipos que dependen solo de ellos
Decisiones atoradas
Gente talentosa que se frustra
Pérdida de oportunidades por lentitud
A veces la empresa es exitosa a pesar del estilo, no gracias a él.
3. Hazle ver que su rol no se reduce: se eleva
El miedo más común es:“Si dejo de controlar, pierdo autoridad.”
Explícalo así:
No decides menos: decides lo que verdaderamente importa.
No diriges cada paso: habilitas que tu gente avance mejor.
No pierdes control: ganas impacto.
La Agilidad no le quita poder al líder tradicional:lo vuelve estratégico.
4. No hables de “transformación”; propón experimentos pequeños
“Transformación ágil” suena a caos. En México, a muchos líderes les provoca rechazo inmediato.
Cámbialo por:
“Hagamos un piloto de ocho semanas y tú decides si seguimos.”
Cuando ven mejoras reales:
menos fricción,
más velocidad,
mejor comunicación,
menos dependencia de ellos,
…la curiosidad vence a la resistencia.
5. Enfócate en las personas, no en los frameworks (marcos de trabajo)
Los líderes tradicionales mexicanos valoran profundamente a su gente. Muchas veces la consideran familia.
Enfoca la conversación así:
La Agilidad:
reduce desgaste,
da claridad,
permite iniciativa,
genera equipos más comprometidos,
evita que todo dependa de un solo líder.
Al final, la Agilidad no es metodología: es cultura, bienestar y evolución organizacional.
La Agilidad no se impone: se despierta
Convencer a un líder tradicional no es ganar una discusión. Es construir un puente entre:
su experiencia,
su historia,
sus valores,
y la evolución que su empresa necesita.
La Agilidad no invalida su éxito; lo convierte en continuidad.
Porque sí:
Dirigir un negocio no es lo mismo que liderar a las personas que lo harán crecer.
Y cuando un líder tradicional decide evolucionar hacia la Agilidad…toda la organización respira.
¿Te resonó este artículo?
Déjame tus comentarios, compártelo y cuéntame tus experiencias impulsando Agilidad con líderes tradicionales. Me encantará leerte.
Autor:
Nicolás Portillo - Ignite Leadership Co-Fundador Consultor en Agilidad empresarial y Desarrollo Organizacional en México. Acompaño a líderes, equipos y empresas que desean evolucionar sus formas de trabajar sin perder su esencia.




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